Existe la problemática de que hay una falta de formación pedagógica, de bases andragógicas, de fundamentos didácticos y metodológicos en la mayoría de los instructores.
Actualmente, el instructor enseñante es aquél que muestra, muestra, expone, informa lo que sabe en un lenguaje de especialista, aplica programas de capacitación e impone su forma de percibir la realidad, de acuerdo a su formación académica.
"La formación no debe reducirse a una acción ejercida por un formador sobre un formado maleable que reciba de forma pasiva la configuración que le imprima el formador" (Gilles Ferry).
El rol del capacitador no debe limitarse a la transmisión de saberes, sino que ahora debe Saber Hacer, esto implica que su quehacer pedagógico debe estar orientado a la potencialización de talentos y actitudes positivas.
En mi propuesta, hablo de que un instructor transformado en asesor de capacitación es :
- sensible
- observador
- crítico
- detecta necesidades
- es un facilitador
- motiva a los adultos a aprender
- promueve la operatividad de los grupos inteligentes
- tiene una metodología de trabajo
- investiga
- construye
- planifica y evalúa todo el proceso de capacitación
- Sensibilizar a los capacitadores sobre el por qué y para qué de su práctica cotidiana, así como de sus posibilidades de creación.
- Que el capacitador adquiera un compromiso ético y social como formador.
- Que replantee su práctica como un proyecto de intervención investigada.