La Investigación en la Innovación Educativa es como una espiral en la que los resultados de la investigación fundamentan la innovación y los resultados de la innovación retroalimentan los sustentos teóricos, aportando o generando nuevos conocimientos.
La investigación educativa la realizan personas que están involucradas directamente con el quehacer educativo. Los resultados que surgen de las investigaciones nos proporcionan, ya sea, marcos referenciales para proponer innovaciones, o bien, obtener aprendizajes derivados de los resultados de los proyectos de innovación.
Sylvia Schmelkes menciona cuatro tipos de investigación vinculada con la innovación educativa:
1.- Investigación que se realiza para diseñar innovaciones, es un tipo de investigación de contexto en donde se pretende conocer las características socio-culturales, institucionales y de la población destino para detectar la situación a superar.
2.- Investigación Experimental, en ésta primero se diseña la innovación y luego se prueba en situaciones controladas (laboratorio). A juicio de la autora, este tipo de investigación es la menos adecuada y menos útil para fines educativos, puesto que en la realidad cotidiana de nuestra práctica profesional no podemos obtener los mismos resultados del laboratorio porque las situaciones no pueden ser controladas.
3.- Investigación-Acción, esta modalidad permite estudiar la transformación intencionada de la realidad.
4.- Evaluación, la hay de dos tipos:
I) la que pretende conocer los resultados de la innovación y
II) la que está interesada en el proceso de la innovación y en los aprendizajes que se deriven de éste.
El tipo de investigación que realizamos los pedagogos es la que se enfoca en diseñar innovaciones, puesto que todo el trabajo que se lleva a cabo abarca el estudio del contexto pedagógico, institucional, curricular y a nivel aula; al mismo tiempo que buscamos referentes teóricos y conceptuales que fundamenten nuestra propuesta de innovación. También identificamos las necesidades o áreas de oportunidad que se presentan en la práctica docente, lo cual nos motiva para proponer proyectos de mejora, de transformación.
Es importante rescatar el trabajo del investigador, el cual consiste en realizar críticas de la realidad, fundamentar juicios positivos o negativos, pero también propositivos.
El investigador, a partir de los resultados de sus indagaciones, elabora ideas, genera conocimiento y propone líneas de acción.
Es por esto que sin investigación no hay innovación y sin innovación tampoco hay investigación.
La relación investigación-innovación es la teoría y práctica educativa, la primera nos da los referentes, el fundamento de la práctica, mientras que la segunda retroalimenta a la teoría.